La tonalidad musical. El gran sistema de organización

La tonalidad musical es el sistema de organización de las notas musicales más utilizado. Este artículo habla de la tonalidad refiriéndose a la tonalidad mayor. Existe otro específico para la tonalidad menor.

La tensión tonal

Desplázate al piano e improvisa una melodía cualquiera usando exclusivamente las teclas blancas. Al cabo de dos o tres minutos busca una nota que te suene adecuada para acabar. La nota elegida será, probablemente, do.

Al terminar en do lo que has hecho es resolver la tensión acústica que venía creada por tu frase musical. Esta tensión se denomina tensión tonal.

Qué es la tonalidad musical

La tonalidad musical es un conjunto de notas organizadas entorno a una que llamamos tónica sobre la que recae la tensión tonal.

El conjunto de las teclas blancas del piano, que, como hemos comprobado, resuelve su tensión tonal sobre la nota do, se llama tonalidad de do mayor.

La tónica de la tonalidad de do mayor es la nota do.

Cuando decimos que una pieza, canción, tema musical, está en la tonalidad de do mayor, realmente estamos diciendo que utiliza esas notas para formarse.

Tonalidad
Do mayor

Pero ¿qué fue primero, la tonalidad musical o la disposición de blancas y negras en el piano? Obviamente la tonalidad. Por tanto, el piano está diseñado a posteriori para que el conjunto de las teclas blancas coincida con la tonalidad de do mayor.

La mayoría de la música que escuchamos es música tonal; o lo que es lo mismo, basada en una tonalidad.

Cómo construir una tonalidad musical

Al igual que ocurre con la tonalidad de do mayor, cada una del resto de notas tiene su tonalidad mayor; es decir, es tónica de un grupo de notas organizadas de la misma manera en torno a ella. Pero, ¿cuál es exactamente esa manera?

El patrón de formación de una tonalidad mayor lo deducimos fácilmente con el ejemplo de do mayor si miramos a vista de pájaro sobre las teclas de un piano.

Entre cada tecla existe la distancia de un semitono. Por tanto la tecla do y la tecla re (con una tecla en medio) están a distancia de un tono. Ocurre lo mismo de re a mi. De mi a fa tenemos medio tono y así sucesivamente. El patrón total de formación de una tonalidad mayor es de:

Tono, tono, semitono, tono, tono, tono, semitono.

Las tonalidades a vista de pájaro. Están ahí, pero hay que saber verlas.

Empezando este patrón desde la nota re, obtenemos la tonalidad de re mayor.

Si empezásemos en mi bemol obtendríamos la tonalidad de mi bemol mayor;

… y así con todas las notas.

Todas las tonalidades musicales se forman con el mismo molde. Tienen las mismas distancias entre sus notas integrantes. Son en realidad copias las unas de las otras en frecuencias diferentes.

Esto es mucho más visible en instrumentos como la guitarra. Una tonalidad musical tocada en la guitarra un traste por encima del original no es más que la tonalidad a medio tono por encima de distancia.

En el piano esto no ocurre por la disposición irregular de teclas blancas y negras, que nos condena como pianistas a la memorización de la fisonomía de cada una de las tonalidades con sus diferentes digitaciones etc.

En este punto sale a la luz la bella conclusión de que la música es paralela.

El transporte

Es interesante hacer un ejercicio de comprobación: si tocamos una melodía con las tres primeras notas de do mayor, y luego en el mismo orden y ritmo, la repetimos usando las tres primeras notas de re mayor, el resultado es similar al oído.

¿qué es lo que ha cambiado?

Hemos transportado la melodía de do mayor a re mayor.

El transporte consiste por tanto en llevar una frase melódica o progresión armónica (de acordes) de una tonalidad musical a otra.

En el ejemplo anterior, la melodía escogida sería la formada por las notas do re y mi de la tonalidad de do mayor. Transportadas a re mayor el resultado serían las notas re mi y fa#.

Armonía de la tonalidad musical. Acordes diatónicos.

Las notas de una tonalidad se combinan no sólo de forma melódica, es decir, unas detrás de otras en la línea temporal; sino también de forma armónica, es decir, sonando a la vez.

Llamamos melodía a la forma de combinación de notas que utiliza notas individuales sucesivas en el tiempo.

Llamamos armonía a la forma de combinación de notas que utiliza varias a la vez en un espacio de tiempo igual. Es decir, en acordes.

Los acordes que pertenecen a una determinada tonalidad se llaman acordes diatónicos.

Existen instrumentos que sólo son capaces de tocar de forma melódica, como la flauta, y otros que pueden hacerlo de ambas formas, como el piano o la guitarra.

La forma en la que se combinan las notas de una tonalidad para formar acordes puede ser más o menos compleja. En la música occidental los acordes más simples se llaman tríadas y se forman con grupos de tres notas separadas a intervalos de tercera entre sí.

En la tonalidad de do mayor, por ejemplo, si formamos de esta manera acordes, obtenemos:

Triadas tonales de do mayor.

Do mayor, re menor, mi menor, fa mayor, sol mayor, la menor y si disminuido (escritos en cifrado americano). Estas tríadas son acordes diatónicos a la tonalidad de do mayor, por estar formadas estrictamente por notas de la tonalidad.

Me gusta el paralelismo de comparar la armonía de una tonalidad para el músico con la paleta de colores para el pintor. Los acordes son los colores a nuestra disposición cuando componemos.

Las cuatríadas tonales de do mayor (formadas sólo por notas de la tonalidad) son entonces:

Cuatríadas tonales de do mayor.

El patrón de tipos de acordes de la tonalidad de do mayor, tanto en tríadas como en cuatríadas, puede aplicarse al resto de tonalidades mayores. Esto ocurre por lo explicado en el apartado anterior de que las tonalidades son en realidad copias unas de las otras o, visto de otra manera, la misma empezando en diferentes puntos.

Por ejemplo, las tríadas tonales de re mayor son:

Tonalidad
Tríadas tonales de re mayor.

Las cuatríadas tonales de re mayor son:

Tonalidad
Cuatríadas tonales de re mayor.

El sistema de grados

Los acordes tonales se organizan en grados. El acorde de tónica es el primer grado y se numeran ascendentemente hasta el acorde disminuido (si disminuido en la tonalidad de do mayor), que es el séptimo grado.

El cuarto grado recibe el nombre alternativo de subdominante y el quinto grado el de dominante o «la dominante».

En el caso de la tonalidad de do mayor la organización queda de esta manera:

Do mayor: primer grado o tónica.

Re menor: segundo grado.

Mi menor: tercer grado.

Fa mayor: cuarto grado o subdominante.

Sol mayor: quinto grado o dominante.

La menor: sexto grado.

Si disminuido: séptimo grado.

Las áreas tonales

A su vez, los grados se organizan en tres niveles de tensión tonal o áreas tonales. A saber, de menor a mayor tensión: área de tónica, subdominante y dominante.

Pertenecen al área de tónica en una tonalidad mayor el primer, tercer y sexto grado.

El área de subdominante la forman el segundo y cuarto grado.

El área de dominante les corresponde al quinto y séptimo grado.

La explicación de este fenómeno tiene que ver con el cómo se forman los acordes de las diferentes áreas.

Como nemotecnia podemos utilizar el hecho de que los acordes del área de tónica contienen la tercera nota de la tonalidad. Los acordes del área de subdominante la cuarta y los del área de dominante la cuarta y la séptima.

Observa que en el caso del acorde de quinto grado es sólo en su forma cuatríada donde aparecen la cuarta y séptima nota de la tonalidad. Pensando en do mayor, el acorde de sol, su quinto grado, sólo contiene las notas fa y si en su forma cuatríada: sol si re fa.

En la práctica las áreas tonales son un recurso a la hora de componer. Conociéndolas podemos estructurar un tema musical en grados de tensión y evitar así monotonía o crearla a conciencia.

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