Octavas en el piano

Este artículo estudia los diferentes usos de las octavas en el piano en ambas manos y la técnica aplicada a ellos. Además estudia diversas variantes como las octavas rellenas y las octavas arpegiadas o en roll.

Cómo tocar octavas en el piano

Las octavas son un tipo de intervalo musical formado por dos notas iguales a distancia de seis tonos. Se interpretan con los dedos 1 y 5 como norma general. Esto permite la máxima apertura de la mano a la hora de abarcar el intervalo.

Octavas en el piano

Octava do-do, a interpretar con los dedos 1-5.

Tanto para la mano derecha como para la mano izquierda, las melodías en octavas pueden llevar dedos diferentes cuando se emplean por grados conjuntos, es decir, notas que están al lado en el teclado del instrumento. En estos casos resulta útil combinar la digitación 1-5 con las digitaciones 1-4 y 1-3. Esto nos permite conseguir un efecto de ligado.

En el siguiente ejemplo, la primera octava do-do y la última pueden digitarse 1-4 para dar paso a 1-5 en la octava del medio, re-re.

Octavas en el piano

 

Octavas en tecla negra

Distinguiremos dos clases de octavas en el piano: las octavas de teclas negras y de teclas blancas.

Mientras que las octavas en tecla blanca responden a las digitaciones anteriores, es frecuente tocar las octavas en tecla negra con la digitación 1-4.

Esto sucede especialmente cuando la siguiente nota es una tecla blanca adyacente, también en octavas. Interpretamos en este caso la nueva octava con dedos 1-5, formando el paso 1-4 en la octava de teclas negras a 1-5 en la octava de teclas blancas.

En el ejemplo anterior tanto la octava de sol# como la de fa# pueden interpretarse con la digitación 1-4.

 

Técnicas de octavas en el piano para la mano derecha

El uso más frecuente de las octavas en el piano con la mano derecha es el de la armonización de melodías. En realidad, al ser intervalos compuestos por la misma nota, no se produce con su uso una armonización propiamente dicha, sino más bien una duplicación de la melodía principal a distancia de octava.

El sonido se ve potenciado por la aparición de la octava sin un aporte de armonización añadido. Esto hace que se utilicen ampliamente en pasajes musicales donde se busca un mayor énfasis o emotividad.

Para crear una armonización con octavas de esta manera simplemente repetiremos la melodía principal a una octava descendente de distancia, como en el siguiente ejemplo:

Octavas en el piano

 

Octavas rellenas

Otra de las técnicas típicas consiste en incorporar notas de armonización internas en las octavas. Esto les aporta un contenido armónico y además una mayor densidad sonora.

Se pueden armonizar de esta manera todas las octavas de una melodía o simplemente las que se consideren necesarias. La exclusión de algunas de ellas suele responder a una voluntad de no sobrecargar un fragmento de la melodía, pero también puede ser una decisión técnica que busque facilitar su interpretación conjunta.

Las notas de armonización internas a las octavas se eligen teniendo en cuenta la armonía del momento en el que sucede cada una de ellas. Las notas escogidas serán parte del acorde del momento o tensiones disponibles, en función de la complejidad armónica que busquemos.

Es decir, no armonizaremos igual una octava do-do que se produzca en un compás de Fmaj7 y una que se produzca en uno de Cmaj7, aunque ambos estén, por ejemplo, en la tonalidad de do mayor. Veamos esto en profundidad.

La primera será susceptible de llevar como notas de armonización fa, la, do, y mi como parte del acorde y sol, si y re como tensiones disponibles.

La segunda tendrá como notas del acorde do, mi, sol y si; y como tensiones disponibles re y la.

A continuación dos formas posibles de armonización de la octava do-do para los acordes Cmaj7 y Fmaj7.

En las dos primeras empleamos notas de la triada básica para el relleno de la octava. En las dos segundas incorporamos la tensión 13 para Cmaj7 con el uso de la nota la y la séptima en el acorde de Fmaj7 (la nota mi).

Observa la siguiente transformación de la melodía anterior con el uso de las octavas rellenas.

En el primer compás empleamos notas de la triada como armonización de la primera octava y la séptima y novena como armonización del resto.

El segundo compás repite la armonización para las primeras cuatro corcheas y las dos negras de los tiempos tercero y cuarto emplean de nuevo notas de la triada.

El siguiente diagrama contiene una armonización completa de cada uno de los modos en la tonalidad de do mayor. Se puede transportar al resto de tonalidades.

Una buena estrategia de práctica consiste en tocarlos armonizados ascendente y descendentemente para, una vez interiorizadas las posiciones, probar melodías con saltos.

 

Octavas al piano en roll

Esta técnica consiste en la interpretación de las notas de una octava sucesivamente a modo de arpegio, el llamado roll. Se utiliza con fines estéticos en la armonización de melodías.

Puede aplicarse el roll de forma ascendente, que es lo más frecuente, o de forma descendente.

Además, existe la posibilidad de tocar el roll de octavas entre ambas manos, incorporando una tercera nota igual o incluso dos.

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