Sextas en el piano

Las sextas o intervalos de sexta son uno de los métodos de armonización de melodías más utilizados en el piano. En este artículo trataremos su explicación desde los puntos de vista teórico y de técnica aplicada al instrumento.

Sextas en el piano

Introducción a las sextas

Los intervalos de sexta son, junto con las terceras, uno de los dos tipos de intervalos con mayor contenido armónico. Por un lado, son altamente consonantes, y por otro pueden llegar a representar por sí mismos un acorde triada, entendiendo por tónica y sexta del mismo cada una de las notas del intervalo.

Todo esto hace que su uso haya sido muy extendido como método de armonización de melodías con la mano derecha en el piano.

 

Qué notas escoger para armonizar con sextas en el piano

El intervalo de sexta es descendente respecto de la melodía que queremos armonizar. Crearemos en definitiva para toda una línea melódica una segunda línea a una sexta descendente de distancia.

Por ejemplo, para armonizar con sextas la melodía fa sol la, emplearemos las notas la si do, situadas por debajo.

Sextas en el piano

Ahora bien, debemos escoger intervalos dentro de la escala del acorde del momento en que nos encontremos.

Esto quiere decir que escogeremos notas distintas para armonizar la melodía anterior sobre un acorde re menor de la tonalidad de do mayor y otro de la tonalidad de si bemol mayor.

Esto es así porque el primer re menor (D-) lleva como escala el modo dórico y el segundo el modo frígio. O, dicho de otra manera, el primero no tiene alteraciones en su escala mientras que el segundo consta de dos bemoles: uno en si y otro en mi.

Esto hace que en un contexto de todo acordes tonales podamos reducir la búsqueda de los intervalos de sexta de armonización a la escala de la tonalidad en la que nos encontremos, pero que tengamos que buscar más allá en el caso de dominantes secundarios, acordes de intercambio modal, etc.

 

Digitación de las sextas en el piano

La digitación más empleada es la combinación de los dedos 1-4 y 2-5. Esos dos grupos de dedos permiten un efecto legato en las melodías armonizadas.

Además, según la fisonomía de la mano de cada mano, se llegan a emplear los dedos 1-3 en el caso de manos grandes y 1-5 en el caso de manos pequeñas. Si se pueden emplear los dedos 1-3, es útil hacerlo en melodías de más de tres notas consecutivas, donde se consigue un legato mayor.

 

Escalas en sextas

Es útil para interiorizar las digitaciones anteriores practicar escalas completas ascendente y descendentemente en intervalos de sexta. Comenzar con los dedos 1-4 ascendentemente y repetir el patrón 1-4, 2-5 a lo largo de la escala de subida. Para tocar luego la escala descendentmente comenzaremos con 2-5 y de nuevo intercalaremos ambos grupos.

A continuación, ejemplos de escalas en sextas para las tonalidades de do mayor y sol mayor.

Sextas en el piano

Escala de do mayor armonizada con sextas.

Escala de sol mayor en sextas.