Acordes semidisminuidos

Este artículo aborda la teoría y práctica de los acordes semidisminuidos o, lo que es lo mismo, acordes menores con séptima menor y quinta disminuida.

¿Qué son los acordes semidisminuidos?

Los acordes semidisminuidos son acordes de cuatro notas, es decir, cuatriadas, que cuentan con una tercera menor, quinta disminuida y séptima menor en su formación.

Aparecen en el séptimo grado de las tonalidades mayores como acordes tonales. Esto quiere decir que el acorde de cuatro notas que podemos formar dentro de una tonalidad mayor con bajo en el séptimo grado es siempre un acorde semidisminuido.

Por ejemplo, en la tonalidad de do mayor el acorde que se forma sobre el séptimo grado (sobre la nota si) es el acorde si semidisminuido; un acorde de si menor con la quinta disminuida y séptima menor. Es decir, con las notas: si, re, fa, la.

Acordes semidisminuidos

 

¿Cómo se forman?

Para encontrar qué notas forman cualquier acorde semidisminuido más allá de verlo en el contexto de su tonalidad podemos primero partir de la estructura de un acorde menor con séptima menor y, a partir de este, conseguir el semidisminuido bajando medio tono la quinta.

Por ejemplo, para obtener un acorde de re semidisminuido (D-7b5) basta con bajar medio tono a la quinta de un acorde de re menor con séptima menor (D-7). En este caso la quinta es la nota la, que pasa a ser la bemol en el semidisminuido.

 

Cifrado americano de los acordes semidisminuidos

En cifrado americano, los acordes semidisminuidos se cifran siguiendo el proceso anterior de obtención del acorde basado en el menor con séptima menor.

Un acorde menor con séptima menor se cifra X-7 y un acorde semidisminuido simplemente refleja a mayores el medio tono abajo que tiene su quinta. De esta forma un acorde semidisminuido se cifra X-7 b5.

Observa el siguiente ejemplo de cifrado de un re menor con séptima menor y de un re menor semidisminuido (D-7b5).

Acordes semidisminuidos

 

Usos principales de los acordes semidisminuidos

El principal uso de los acordes semidisminuidos consiste en la formación de la cadencia VII-7b5 V7/Vi. O sea, la sucesión del séptimo grado y el dominante secundario del sexto.

Esta progresión es lo que se llama un dos-cinco menor, y resuelve de forma natural sobre el sexto grado de la tonalidad mayor.

Veamos un ejemplo en la tonalidad de do mayor:

La misma progresión se utiliza en la tonalidad menor. En este caso los acordes suponen diferentes grados tonales (II-7b5 V7), pero de igual forma resuelven a la tónica menor.

 

Improvisación sobre acordes semidisminuidos.

Existen dos escalas posibles para improvisar sobre acordes semidisminuidos. El uso de una u otra depende de el tipo de tratamiento que le queramos dar al acorde.

Si buscamos una sonoridad más tonal emplearemos el modo locrio. En caso contrario podemos emplear la escala locrio#2; uno de los siete modos de la escala menor melódica. Veamos a continuación ambas posibilidades.

 

El modo locrio sobre acordes semidisminuidos

Es la opción tonal. Con su utilización definimos el acorde semidisminuido como segundo grado de una tonalidad menor o séptimo de una mayor. Por ejemplo, para improvisar sobre un B-7b5 en el contexto de la tonalidad de do mayor emplearemos el modo si locrio.

Acordes semidisminuidos

El modo si locrio

La segunda nota del modo locrio se define como nota a evitar, o, como prefiero llamarla, nota de paso. Esta nota a evitar es una nota disonante cuando se emplea a tiempo sobre el acorde semidisminuido. En si locrio, por ejemplo, se trata de la nota do.

Cuando improvisemos sobre el modo emplearemos la nota do, pero lo haremos sólo como nota de paso, es decir, como nota que no caerá en tiempo fuerte dentro del compás.

 

La escala locrio#2 sobre semidisminuidos

El locrio#2 es el sexto modo de la escala menor melódica. Si menor locrio#2 es el sexto modo de la escala re menor melódica.

La escala re menor melódica a la izquierda y el modo si locrio#2 a la derecha.

El locrio#2 sólo se diferencia en un aumento de medio tono en el segundo grado de el modo locrio, como podemos comprobar a continuación.

La nueva nota aumentada no resulta ya una nota a evitar y es por esto que la utilización del locrio#2 para improvisar sobre acordes semidisminuidos «resuelve» el problema existente en el locrio normal.

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